Diario de un extraterrestre. (III)

Art. 160; p. e. E. F. C.

Diario de un extraterrestre. (III)


Hugo de Lara López

Ciento veinticinco días en este planeta y todavía no me acostumbro al extraño olor que inunda las infinitas calles de extremo a extremo. Decían en mi mundo que la humanidad olía especialmente mal, pero no me esperaba que fuera tan evidente. Quizá parte de la culpa la tengan esos animales a los que se comen cocinándolos con chorreones de múltiples especias día sí y día también y que desprenden un nauseabundo e insoportable olor. Cada vez que paso por un restaurante, además de preguntarme cómo pueden aguantar ese hedor, me viene a la mente la pregunta de cómo puede la humanidad no agotar por completo sus recursos con las cantidades diarias de alimentos procedentes de otros seres vivos que ingiere. ¿Tan grande o fructuoso es este planeta como para saciar a un número tan ingente de personas y suplir la pérdida de recursos? Después de ver cosas así tengo mis dudas, aunque no debería olvidar lo que los dictados de los geógrafos más importantes de mi mundo marcaban, pues hablaban de este como el más pequeño de todos los planetas de las galaxias con vida. Bueno, sería más conveniente decir de las galaxias a secas, pues todas tienen vida en menor o mayor medida.

Obviando esto no estoy teniendo problemas mayores para adaptarme, aunque no puedo negar que me rondan miles de preguntas para las que creo, por la diferencia entre la lógica humana y la de mi pueblo, que no voy a hallar respuesta. ¿Por qué los humanos han logrado construir edificios cuya punta no se atisba en los días nubosos y, sin embargo, utilizan vehículos sin evitar que el humo que emiten envenene su mundo?, ¿por qué han logrado interconectar todo el planeta y, asombrosamente, no conocen aún la solución para reducir el peligroso desequilibrio que genera sus fútiles apetencias?, ¿por qué temen tanto a los cambios cuando, casi siempre, estos son los que revitalizan su existencia? Seguramente algún erudito humano pudiera responderme, pero creo que dadas las condiciones tan diferentes de la que partimos ambos la explicación no me satisfaría.

Sin embargo hay algo aún más ilógico en lo que he estado pensando los últimos días. Todas las horas que he permanecido en este planeta y en las que he estado analizando sin descanso a estos ambiguos seres se han traducido en una de las dudas que más persisten en mí y de la que sé que ningún humano jamás podrá darme una contestación que la liquide fugazmente. Ni una vez, ni dos, ni tres he escuchado a señores cuya edad sería considerada por los humanos entre los últimos tramos de la adultez y los primeros de la vejez insistir con vehemencia en lo infructuosa, necia y malintencionada que es la juventud. Aun siendo realidad todo lo que hablan sobre los jóvenes de este planeta si ellos no existieran, ¿quién relevaría a esos seres? Lógicamente sería el fin de su raza, la universalmente temida “extinción”. ¿Cómo pueden tirar piedras contra su propio tejado?, ¿qué clase de cerebro tienen sobre la cabeza que soporta sus hombros? Comienzo a pensar que el hecho más común de este mundo es el de quejarse de cuantas cosas puedan sin pensarlo con antelación, sin importarles las consecuencias que ese pensamiento, si se llevara a ejecutar, trajera consigo.

Además, ¿cómo una generación que ha llevado a su propio planeta al principio de su decadencia es capaz de calumniar a otra que ni siquiera ha podido probar su valía? Conociendo a los humanos y sus capacidades bien sabemos que ninguno de sus grupos generacionales venideros podrá arreglar el desaguisado en el que les ha metido sus antecesores pero ello no cesa ni mengua la incoherencia que encuentro en esta cuestión humana.

¿Por qué lo hacen? Tienen la fortuna de no vivir bajo el imperialismo de un tirano galáctico y a pesar de ello se dedican a destrozarse entre ellos mismos. Cargan la moral de hipocresía y disparan balas fratricidas con el objetivo de… ¿de… qué?, ¿de un botín más extenso?, ¿y de qué sirve tan siquiera el botín más codiciado en un mundo desolado en el que nada puedes comprar porque nada se sostiene en pie? Tengo la extraña y funesta sensación de que estoy ante la primera civilización conocida que camina por sí sola con pasos férreos y decididos hacia su propio fin; ¿por qué?, ¿no existe nada por lo que luchar con más ahínco y temple?, ¿sólo la venganza, el oro y el poder impulsa frenéticamente el flujo de la sangre de sus venas? De verdad me pregunto, ¿nada más allá tiene un valor especial para los humanos? Sé que llegué con la misión de evitar cualquier colisión emocional y moral con el sentir y el pensar de estos personajes pero es tan grande la impotencia que siento cuando les veo autodestruirse que no puedo remediar preocuparme por su fin. Pueden oler mal, pueden ser raros, puede escasear en ellos la lógica universal no obstante poseen el tesoro más preciado del espacio: la vida. ¿No es suficiente razón para que cesen sus irresponsabilidades y aúnen sus aspiraciones en una sola esperanza?

¡Eh!, ¡me he despistado con tanta palabrería! Apenas me queda papel, el lápiz está a punto de romperse y el sol comienza a salir. Debo prepararme para lo que me espera, aún me queda demasiado mundo por ver; ojalá quiera la fortuna de la que hablan en este planeta que en esta ocasión me encuentre con señales más halagüeñas o regresaré antes de lo previsto a mi hogar. La imprudencia imperante en este mundo está pudiendo conmigo, no entiendo absolutamente nada, ¿por qué los seres vivos que más fáciles tienen las cosas en todo el cosmos se encargan de hacerlas más difíciles? He de desentrañarlo.

Publicado en on Julio 3, 2009 at 4:23 pm Comentarios (11)
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11 comentarios Leave a comment.

  1. Otra parte mas del diario del extraterrestre que no me defrauda. Sigue asi.

  2. Me encanta la idea del Diario, en Sin Noticias de Gurb Mendoza se quedo bastante corto a la hora de profundizar en cuestiones relevantes rozando lo metafisico. Ni una de las tres partes que llevamos del Diario de un Extraterrestre (y en especial esta ultima) me han decepcionado, ¡que siga asi!

  3. Sin Noticias de Gurb Mendoza se quedo bastante corto a la hora de profundizar

    A mí tambien me dejo un poco frio, demasiado artificio para tan poca cosa.

  4. muy bueno, en serio, me estan gustando mucho, sigue asi ;)

  5. La mejor de las tres partes, menos fresca pero más profunda, que supongo que era lo que se buscaba en un principio: intercalar partes el diario menos densas con otras más densas y profundas. Muy bueno.

  6. Estas piezas me dan un “no se que”. Las lees como si fuera algo “ficticio” y cuando te das cuenta de que habla de los seres humanos y de las incogruencias que son evidentes te quedas pensativo durante unos minutos. Esta parte en especial me ha dado escalofrios.

  7. Estas piezas me dan un “no se que”.

    Comparto tu impresion.

  8. Sin que sirva de precedente coincido con Gonz…

  9. Sin Noticias de Gurb… hum… no me gusto demasiado aunque si que tenia algunas cosas muy buenas. Prefiero el estilo y la dinamica que siguen las partes de este diario porque se te hace mas “light”. No tienes que estar leyendote un libro y siguiendo la historia de trasfondo, porque si te parece mala se te hace insufrible leerlo.

  10. No tienes que estar leyendote un libro y siguiendo la historia de trasfondo, porque si te parece mala se te hace insufrible leerlo.

    Si, pero si la historia es buena la experiencia se multiplica por mil.

  11. ¿No os da la impresión de que poco a poco este extrarrestre va “humanizandose”? Esta cogiendo muchas costumbres suyas y ya no habla taaaaan raro como al principio. Encima comienza a sentir aprecio por los humanos. ¿Que opinais?


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