¡Y por fin llegó Berbatov!
Artículo nº 129; E. F. C.
¡Y por fin llegó Berbatov!
Hugo de Lara López.
La eterna ambición de conseguir los mayores logros que jamás el resto haya contemplado es el principal objeto de los más grandes equipos de fútbol actuales así como un sueño afortunado para los mediocres y un deseo imposible para los pequeños. Son los jugadores y no otros los únicos que pueden conceder a un club la posibilidad de alcanzar la gloria a través de un intenso esfuerzo muy ligado al talento y a la más pura fortuna maquiavélica que si en un momento se encarga de encumbrar a unos, en otro momento deshace el cénit donde estos se hallan, pregunten por un tal Nottingham Forest.
El actual campeón de la Premier League y de la Champions League, el Manchester United, confirmó el fichaje del ansiado jugador Dimitar Berbatov apenas comenzar el mes de septiembre, pocos días después de perder la Supercopa de Europa ante el Zenit de San Petersburgo, título evidentemente despreciado por el club inglés que, para sufrimiento de los “red devils” como yo, únicamente mostró una alineación descompensada y una apatía digna de un equipo sin ilusión. A pesar de haber conseguido el doblete las cosas no parecían tomar un camino tan feliz para el United, los problemas eran diversos, el más reseñable era que Rooney, fuera de posición, parecía un fantasma en equiparación con aquel muchacho de Liverpool que aterraba a las defensas temporadas atrás. La necesidad era obvia, Rooney no podía seguir ocupando la posición de delantero centro más tiempo, primero porque no era su rol y segundo porque comenzaba a afectarle gravemente en su rendimiento, sin embargo, muy poco se podía hacer para fichar un buen delantero centro pues las opciones eran demasiado pobres: Samuel Eto’o era problemático; Anelka ya había recalado en el Chelsea; Santa Cruz era insuficiente; Huntelaar no tenía experiencia en una liga grande. Todo pintaba mal. Desde hacía una temporada atrás el búlgaro Berbatov, que campeaba por White Hart Lane, era la opción preferida de “Fergie”; él era la preferencia. No obstante, era difícil plantear una salida pues Juande, desde su llegada, evidenció que contaba con él plenamente y los dirigentes del Tottenham Hotspur apoyaron con la decisión del entrenador español; por su parte, “Berba” decidió seguir la corriente. Los “spurs” no tardaron demasiado en alcanzar la final de un torneo, después de años de sequía, gracias a la motivación de su estrella búlgara; el Chelsea sería su rival, un rival que demostró su superioridad pero que, en el tramo final del partido, perdió toda fortuna y fue vencido por los chicos de Juande.
Durante este verano los rumores de que Berbatov estaba cerca del Manchester se acrecentaban a medida que pasaban las semanas mientras que cierto medio español, con tendencia culé, afirmaba rotundamente que Berbatov había plantado a los “red devils” eligiendo al F. C. Barcelona, lo cual no era más que una fútil divagación. El verano fue transcurriendo; Robbie Keane, delantero del mismo equipo, presionó para poder ser fichado por el Liverpool, surgiendo antes polémicas como la denuncia del dirigente del Tottenham a United y Liverpool por su interés en dos de sus jugadores; Berbatov, por su parte, parecía cada vez más lejos, pues Keane se había ido y la posibilidad de que el club se deshiciera de sus dos delanteros titulares se hacía, cada vez, más improbable, sin embargos los seguidores del United daban por hecho el fichaje. Agostó terminó con la anunciación del delantero ruso Pavlyuchenko por los “spurs”, lo que podía traducirse como el fichaje de un sustituto de Berbatov o, simplemente, como un refuerzo más en el afán de Juande y la junta del Tottenham por hacer un equipo que pudiera optar a algo más.
Dando por imposible a Berbatov, me hice a la idea de que la temporada venidera sería difícil y que un solo título, el que fuera, sería toda una peripecia de Rooney, descolocado, y compañía. El día 2 de septiembre, nada más levantarme fui a revisar mi correo e inesperadamente vi en la bandeja de entrada un correo de la tienda online del United. El título me invitaba a comprar una camiseta de Berbatov. Al entrar en el correo la foto no podía ser más reveladora, “Fergie” posaba con Berbatov y, en inglés, la palabra “fichado” les coronaba. El deseo y la necesidad que arrastraba el United desde dos años atrás había sido saciada. El delantero con la calidad más impresionante del mundo al fin había entrado en la familia de los “red devils” para mantener al club, junto con sus compañeros, en la senda ganadora que logró imponer “Fergie” desde que llegó al club muchos años atrás.
El objetivo se ha cumplido, el United ha cubierto una de las principales necesidades con la mejor opción existente en el mundo del fútbol, con un genial jugador que de cada jugaba hace brotar un sueño, sueños que a partir de ahora serán disfrutados por cada hincha que asista a cualquier partido en el espectacular Old Trafford. Suerte para “Berba” en su primer partido en Anfield, contra el eterno rival, el Liverpool, y, sobre todo, suerte para todo el United.
