¡Que te calles!

¡QUE TE CALLES!

Publicado en on Septiembre 29, 2008 at 5:01 am Dejar un comentario
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Vaya educación

Art. 132; pub. en E. F. C.

Vaya educación.


Hugo de Lara López.

Comienzo a pensar que hasta que el actual partido que gobierna este país no abandone su trono sus malísimas gestiones en educación no se corregirán. No hay decisión alguna del Gobierno que satisfaga y reactive la competitividad estudiantil para introducir la Educación Española en la senda de los grandes países europeos y, de esta manera, proporcionar un futuro saludable y prometedor. De entre todas las flácidas aportaciones educativas expuestas y aplicadas la cuestión de la asignatura de Ciudadanía es otra de las absurdas maniobras con la que se ha castigado recientemente a la Educación de este país, alguna vez llamado España. Dada su naturaleza, la enseñanza de cualquier tipo de contenido relacionado con la ciudadanía topa con un problema básico y simple que reside en la elección de aquel que va a llevar a cabo la docencia de estos contenidos; la ciudadanía es una ley natural imposible de sistematizar en conocimientos llanos dispuesto a ser estudiados, aprobados y olvidados con su correspondiente carencia de significado. No existe persona cuyo sentido de la ciudadanía esté, en casos normales, por encima del de los demás, por lo que la enseñanza partiría de la subjetividad de un individuo cuyas acciones personales pueden resultar grotescas sin que nadie sea consciente de ello. Seamos serios, nadie se puede licenciar en moralidad ni tampoco lo puede hacer en ciudadanía, sería estúpido pensar que la docencia te fuera a instruir en la correcta moralidad entendida por el docente cuando ello corresponde a la interacción del ser con el medio y su entorno más cercano; en cualquier sentido, la implantación de esta asignatura no deja de ser una medida política de un líder y un partido que cada vez se alejan más de la izquierda para ir recalando en la radicalidad de un mundo vano e irreal. En este sentido, la Educación se entiende como un campo de batalla más de los múltiples que posee cualquier partido político imperante en el que poder jugar sus fichas, muchas veces atendiendo más a sus propios intereses que a los intereses generales; precisamente esto es algo que debería reivindicarse desde el propio sector educativo pero que, sin embargo, no se reivindica, muy probablemente, porque a la propia Educación le da exactamente igual el camino que tomen los estudiantes y, con ellos, el futuro del país.

En este sentido me parece desacertado que el Gobierno se dedique a crear nuevas asignaturas en lugar de recomponer el trazo escolar que se ha ido descomponiendo año tras año debido a las decisiones de unos y de otros. No sólo se ha perdido seriedad sino que, además, se produjo hace unos años el comienzo de una desorientación educativa severa reflejada en la imposición de una asignatura anteriormente optativa, Filosofía, cuya obligatoriedad supone uno de los crímenes más grandes que han tenido lugar en la Educación Española, puesto que su esencia puramente delirante e impracticable circunda fútilmente los conocimientos necesarios y básicos entre los que debería encontrarse la esencial asignatura de Latín, perdida entre los entresijos de los agradecidos estudiantes de letras. Si a esto le sumamos que en un país laico un estudiante no puede elegir no cursar ninguna asignatura religiosa y tampoco su sustituta el resultado es tan irrisorio como explicable el despropósito educativo español en comparación con el resto europeo. Las excusas no deberían valer aunque, para algunos, sean su único escudo.

Este dilema educativo es tan sencillo de resolver como difícil de deshacer, y teniendo en cuenta que la política española no tiende a rectificar ni a mejorar lo que se empeora arguyendo que es infinitamente mejor lo implantado por ellos, nos esperan unos años más de declive educativo, unos años más para mostrar nuestras vergüenzas a Europa pero sin llegar a asumirlas realmente, puesto que un país que asume sus errores acaba por corregirlos. Sin educación no hay futuro y sin futuro no hay país; ellos deciden: reconocer sus errores o esperar de buena gana a un desesperanzador sino.

Desgraciadamente él de nuevo

Artículo nº 131; pub. en. E. F. C.

Desgraciadamente él de nuevo.


Hugo de Lara López.

Qué desafortunado fue Javier Bardem al haber nacido en España, el país de los desagradecidos y los envidiosos, según reconocen los propios españoles. No sé si es España, los españoles o cierto sector de la prensa, el rosa, los que no soportan ver cómo otras personas de su mismo país, importantes profesionales en lo suyo, triunfan al otro lado del charco o más allá de los Pirineos, colmando a su país con sus mejores éxitos y de una fama internacional pura y sin intereses adulterados de por medio. Me gustaría pensar que esencialmente es la mayoría de la prensa rosa impulsada por una pequeña porción de españoles pertenecientes a una España que irradia desprecio por los cuatro costados, la cual merece ser respetada pero no por ello menos criticada.

En este artículo por cuestiones de espacio centraré la atención en el caso particular del actor canario; Javier Bardem acabó por entrar en la lista negra de los periodistas de la prensa rosa cuando criticó en una revista extranjera la poca vergüenza, la falta de principios y la educación de estos periodistas algún tiempo atrás. Desde entonces, Bardem, que no dijo más que lo que opinamos muchos, ha sido increpado, repudiado e insultado en numerosas ocasiones, habiendo de por medio algunos que otros deseos macabros en relación con su salud personal y profesional, todo brotado de la ira de un sector en plena quiebra moral cuya sapiencia es tan relativa que ni existe.

Recientemente a raíz de una malinterpretada entrevista que Bardem concedió a una revista americana la polémica que sobrevolaba al actor español ha retornado con más fuerza si cabe; a pesar de que en esa misma entrevista se califica como “el chico limitado de siempre” y cree que el Oscar no debe cambiar el comportamiento del resto con él, se le ha achacado su poco decoro con los españoles en general y con sus detractores en singular, llegando a un punto desesperado en el que se ha llegado a inventar que de su propia boca salieron descalificaciones contra su país de origen y los españoles. Bardem, ante la vorágine que se formó en apenas horas, aclaró que hubo problemas con la entrevistadora debido a leves confusiones con el idioma, remarcando que en ningún momento nada de eso salió de su boca. Sin embargo, no es necesario que Javier Bardem tenga que hacer ningún tipo de aclaración cuando al recibir el Oscar recordó sus raíces y habló en español, orgulloso, ante todas las importantes figuras de Hollywood; ¿qué más se le puede pedir a este versátil actor?

No pretendo, en absoluto, que a todos les guste Bardem, únicamente reclamo el respeto que se merece cualquier persona y del que él no goza en ciertos medios de este país aun siendo un excelente actor que ha paseado con gusto la imagen de España por Hollywood y la ha alzado con sus diversas interpretaciones. Como ejemplo de la situación puedo decir que personalmente no me gusta Woody Allen, no lo considero más que un sobrevalorado director que pretende convertirse en el Warhol del cine de los últimos años, cuando en realidad sólo se encarga de dirigir películas simplonas y guiones sin alardes; no obstante, no se me ocurriría faltarle el respeto en ningún momento ni desearle ningún mal al director yanqui principalmente porque está fuera de lugar cualquier tipo de insulto o de diatriba personal contra él no así como contra sus trabajos, los cuales, desde mi punto de vista, son muy cuestionables. Dudo que Bardem se merezca peor trato, primero porque es persona y no hace ningún daño y segundo porque deja en buen lugar a nuestro país, quien niegue esto no es más que un desagradecido, no es necesario que guste para aceptar que nos hace un gran favor a todos los españoles se quiera ver o no se quiera ver. Estoy completamente seguro de que si Javier Bardem fuera de otra nacionalidad cualquiera sería mucho más respetado y aclamado como se puede comprobar con echar un simple vistazo a otros actores mediocres que son considerados de lo mejorcito del cine por ser extranjeros y mostrar ciertas dotes de interpretación, insuficientes para un actor de esa categoría.

Uno de los grandes problemas de España es que pensamos que todo lo que vemos y nos rodea lo hemos logrado nosotros solos sin ayuda de nadie cuando sabemos demasiado bien que no es así, pero agradecer no es lo nuestro, y no alcanzo a comprender por qué no lo es, quizá porque ello nos hace más humildes y nadie quiere ser realmente humilde, aunque lo proclame a los cuatro vientos, o porque, sencillamente, no sabemos ser agradecidos. Eso sí que es un problema puesto que “al desagradecido, desprecio y olvido”, y si seguimos por este camino no nos quedará más que eso, olvido, y entonces nos volveremos a quejar. Con lo poco que cuesta bajarse de las nubes y lo mal que huelen…

La “aterradora” universidad

Artículo 130; pub. en E. F. C.

La “aterradora” universidad.


Hugo de Lara López.

No tengo ni la más remota idea de por qué la parca U.N.E.D. goza con tan poco apoyo por parte de los institutos de esta ciudad a la hora de orientar a sus alumnos hacia su futuro universitario. La U.N.E.D., lejos de ser una opción, se convierte en un centro de estudios universitarios infravalorado en exceso y maldecido a la par que enrolado en un agujero que, opto por ello, es injusto; se dice de ella que es extremadamente difícil, que casi ningún alumno de los que salen de Selectividad podrían hacer frente a sus arduas pruebas cuatrimestrales y se deja sobreentender que no es una opción válida para que los jóvenes lleven a cabo allí sus estudios universitarios. En síntesis, no es menos que el infierno traído a la tierra, dudosa verdad digna de los de siempre.

Lo siento por los intereses que unos u otros puedan tener en que los alumnos lleven a cabo sus estudios en las universidades presenciales de Granada, Orihuela o Macondo, pero intentaré, vanamente, que la U.N.E.D. no sea ni menospreciada, ni apartada de la calidad universitaria, porque es una de las mejores universidades que Europa ha visto crecer durante dos fugaces milenios.

La independiente U.N.E.D., a pesar de lo que digan unos y otros, es lo que debería ser una universidad a comienzos del infinito siglo XXI, un mero centro universitario que se enfoca y se apoya en el esfuerzo y el tesón del estudiante y no en los recortes que algunos doctores regalan a cambio de comprar sus libros. Esto no significa que sea más difícil que otras universidades sino que, simplemente, ofrece algo distinto, diferente; mientras que a unos les es más fácil acudir a clases para ganar parte de su nota y conseguir desbordar parte del temario otros prefieren no tener que acudir a las eternas charlas de los crecidos profesores universitarios, bañados en criptonita líquida, y confían plenamente en sí mismos para batir las asignaturas que se propongan. No es menos cierto que la U.N.E.D. ha estado y está centrada básicamente en unos estudiantes que ya han tenido experiencia universitaria y que buscan un ensanche de sus saberes o de su currículo, no obstante, según sé hasta hoy cuando te matriculas en esta universidad a distancia no fijan una edad sino unos estudios determinados para poder cursar una de las carreras que allí se proponen. Precisamente una de las principales razones por la que la U.N.E.D. ha sido considerada y es considerada más difícil que cualquier otra universidad nace de la mayoría que estudia en todos los centros asociados de España puesto que son personas que tienen unas responsabilidades personales muy amplias por lo que no pueden volcarse totalmente en el estudio, y díganme a mí lectores cómo puede estudiar una persona temarios entero sin tener apenas tiempo, es imposible. Sin embargo, esto no quiere decir que sea imposible para cualquier estudiante que acabe de aprobar la Selectividad, es absurdo pensar algo así cuando la base de la U.N.E.D. es la capacidad de trabajo individual del universitario. Un estudiante tiene las mismas posibilidades de suspender aquí que en Barcelona, todo depende de su adaptación a las características que les ofrecen uno u otro centro universitario porque, a fin de cuentas, estamos hablando de estudio y el que se lo toma en serio aprueba en cualquier lugar.

Además de todo esto, el centro asociado de Ceuta, a pesar de ser parco en espacio y tiempo, lo cual es entendible por tratarse de una universidad a distancia pero no menos criticable, goza de un elenco de tutores que son de más utilidad que otros tantos doctores y catedráticos que rebosan divismo en otras universidades presenciales ante sus alumnos como si impartir clases se tratara de una exhibición de importancia o saber y no de una lección de continua humanidad y conocimientos; cada uno enseña lo que ha aprendido, no se puede pedir más y si a alguien no le gusta este tipo de delirios de grandeza no tendrá más remedio que aguantar las impertinencias del divo de turno o de probar en la U.N.E.D. Estoy absolutamente convencido de que si las cosas se hubieran ilustrado como realmente son quizá ahora la U.N.E.D. contara con más jóvenes en sus pasillos, no obstante, la excelente universidad a distancia únicamente repercutirá en la propuesta de carreras que podrían ser implantadas en el futuro, muy futuro, campus universitario, pues tristemente ni cuenta ni contará para nada que no vaya precedido por intereses relacionados con la educación pero ajenos a esta menoscabada universidad.

¡Y por fin llegó Berbatov!

Artículo nº 129; E. F. C.

¡Y por fin llegó Berbatov!


Hugo de Lara López.

La eterna ambición de conseguir los mayores logros que jamás el resto haya contemplado es el principal objeto de los más grandes equipos de fútbol actuales así como un sueño afortunado para los mediocres y un deseo imposible para los pequeños. Son los jugadores y no otros los únicos que pueden conceder a un club la posibilidad de alcanzar la gloria a través de un intenso esfuerzo muy ligado al talento y a la más pura fortuna maquiavélica que si en un momento se encarga de encumbrar a unos, en otro momento deshace el cénit donde estos se hallan, pregunten por un tal Nottingham Forest.

El actual campeón de la Premier League y de la Champions League, el Manchester United, confirmó el fichaje del ansiado jugador Dimitar Berbatov apenas comenzar el mes de septiembre, pocos días después de perder la Supercopa de Europa ante el Zenit de San Petersburgo, título evidentemente despreciado por el club inglés que, para sufrimiento de los “red devils” como yo, únicamente mostró una alineación descompensada y una apatía digna de un equipo sin ilusión. A pesar de haber conseguido el doblete las cosas no parecían tomar un camino tan feliz para el United, los problemas eran diversos, el más reseñable era que Rooney, fuera de posición, parecía un fantasma en equiparación con aquel muchacho de Liverpool que aterraba a las defensas temporadas atrás. La necesidad era obvia, Rooney no podía seguir ocupando la posición de delantero centro más tiempo, primero porque no era su rol y segundo porque comenzaba a afectarle gravemente en su rendimiento, sin embargo, muy poco se podía hacer para fichar un buen delantero centro pues las opciones eran demasiado pobres: Samuel Eto’o era problemático; Anelka ya había recalado en el Chelsea; Santa Cruz era insuficiente; Huntelaar no tenía experiencia en una liga grande. Todo pintaba mal. Desde hacía una temporada atrás el búlgaro Berbatov, que campeaba por White Hart Lane, era la opción preferida de “Fergie”; él era la preferencia. No obstante, era difícil plantear una salida pues Juande, desde su llegada, evidenció que contaba con él plenamente y los dirigentes del Tottenham Hotspur apoyaron con la decisión del entrenador español; por su parte, “Berba” decidió seguir la corriente. Los “spurs” no tardaron demasiado en alcanzar la final de un torneo, después de años de sequía, gracias a la motivación de su estrella búlgara; el Chelsea sería su rival, un rival que demostró su superioridad pero que, en el tramo final del partido, perdió toda fortuna y fue vencido por los chicos de Juande.

Durante este verano los rumores de que Berbatov estaba cerca del Manchester se acrecentaban a medida que pasaban las semanas mientras que cierto medio español, con tendencia culé, afirmaba rotundamente que Berbatov había plantado a los “red devils” eligiendo al F. C. Barcelona, lo cual no era más que una fútil divagación. El verano fue transcurriendo; Robbie Keane, delantero del mismo equipo, presionó para poder ser fichado por el Liverpool, surgiendo antes polémicas como la denuncia del dirigente del Tottenham a United y Liverpool por su interés en dos de sus jugadores; Berbatov, por su parte, parecía cada vez más lejos, pues Keane se había ido y la posibilidad de que el club se deshiciera de sus dos delanteros titulares se hacía, cada vez, más improbable, sin embargos los seguidores del United daban por hecho el fichaje. Agostó terminó con la anunciación del delantero ruso Pavlyuchenko por los “spurs”, lo que podía traducirse como el fichaje de un sustituto de Berbatov o, simplemente, como un refuerzo más en el afán de Juande y la junta del Tottenham por hacer un equipo que pudiera optar a algo más.

Dando por imposible a Berbatov, me hice a la idea de que la temporada venidera sería difícil y que un solo título, el que fuera, sería toda una peripecia de Rooney, descolocado, y compañía. El día 2 de septiembre, nada más levantarme fui a revisar mi correo e inesperadamente vi en la bandeja de entrada un correo de la tienda online del United. El título me invitaba a comprar una camiseta de Berbatov. Al entrar en el correo la foto no podía ser más reveladora, “Fergie” posaba con Berbatov y, en inglés, la palabra “fichado” les coronaba. El deseo y la necesidad que arrastraba el United desde dos años atrás había sido saciada. El delantero con la calidad más impresionante del mundo al fin había entrado en la familia de los “red devils” para mantener al club, junto con sus compañeros, en la senda ganadora que logró imponer “Fergie” desde que llegó al club muchos años atrás.

El objetivo se ha cumplido, el United ha cubierto una de las principales necesidades con la mejor opción existente en el mundo del fútbol, con un genial jugador que de cada jugaba hace brotar un sueño, sueños que a partir de ahora serán disfrutados por cada hincha que asista a cualquier partido en el espectacular Old Trafford. Suerte para “Berba” en su primer partido en Anfield, contra el eterno rival, el Liverpool, y, sobre todo, suerte para todo el United.