Hugo de Lara López

Artículos y otros…

Protestas y juventud, inocentes aliadas

Publicado por hugodelara on Abril 30, 2008

Artículo número 111; publicado en El Faro de Ceuta.

Protestas y juventud, inocentes aliadas.


Hugo de Lara López.

Siempre he sentido una cierta predilección por la “schola montana”, por su forma de hacer las cosas, por sus alumnos y por su innegable historia, aunque muchos, aun habiéndoselo explicado, no han entendido o no han querido entender el porqué. Sólo el instituto dirigido por mi compañero de página y día me transmite la misma sensación de seguridad, de sosiego y, sobre todo, de orden.

Desde luego, la capacidad de respuesta que han ofrecido tanto los alumnos como la directora ante la carta al director que se publicó hace unos días es digna de elogio, pues no todos los centros de Ceuta saben responder de la misma forma, con la misma educación y con el mismo esmero y cuidado; esto último lo sabe cualquiera de los lectores de la diatriba que hace año y poco me dedicó el “português sujo”, como hubiera dicho exaltado Camões si hubiera leído lo que se suscribió con su propio nombre. Por esto mismo, de la misma forma que hay que castigar las acciones negligentes hay que saber premiar las conductas diligentes, y más aún regalar un aplauso a los propios estudiantes de la “schola montana”, que han demostrado saber responder a las expectativas con madurez e integridad.

No obstante, como Vicente Álvarez dejó entrever hace unos días en una de sus tantas y fantásticamente satíricas tiras, se podría llegar a pensar que la respuesta que han tenido los alumnos no fuera totalmente organizada por ellos sino que estuviera condicionada e impulsada por el cuerpo docente del instituto, de ahí la insistencia en sobreproteger al profesorado aún no teniendo lugar su presencia en las reclamaciones, de índole más administrativas que docentes, llevadas a cabo por los jóvenes de la “schola”. Aún así, no dejaría de ser brillante la actuación, espontánea o no, de los alumnos, sin embargo, sí que sería un engaño que no se informara a toda la ciudad sobre quiénes eran los verdaderos maestres de la protesta de la misma forma que se han dado a conocer las aclaraciones, las denuncias y las futuras actuaciones. En cualquiera de los casos, lo que acaban de leer es más un esfuerzo de objetividad que de convicción propia.

El problema de la seguridad en los alrededores de los institutos, sobre todo en horas de amplia confluencia, que ha sido el detonante del descontento de una madre y la posterior contestación de la directora, que fue secundada por los representantes de los alumnos, es sencillo pero a su vez complicado. No es difícil convencer a los órganos competentes de que se mejore la seguridad, lo realmente complicado es que el agente que sea destinado al lugar haga su trabajo y esté atento a los acontecimientos durante las seis horas lectivas de los alumnos. Por experiencia propia sé que, a pesar de que existen diversos guardias en gran parte de los distintos centros de la ciudad, cuando estalla una trifulca la mayoría de las veces el señor al que le corresponde estar en el lugar no está y, por lo tanto y obviamente, no puede hacer su trabajo, sucediéndose una serie de reacciones posteriores que no se hubieran dado si la persona cualificada llega a reaccionar en el momento y en el lugar preciso. Dudo que esto sea una petición desmesurada ni fuera de lugar, pues lo menos que se puede pedir para evitar situaciones peliagudas es que cada uno haga lo más correctamente posible el trabajo por el que percibe, a fin de mes, la soldada, que engrosa sin desidia sus peculios.

No puedo evitar, por otro lado, mostrar mi asombro por el alarmismo que se ha generado a raíz de una disputa, el cual me parece desproporcionado. Hubiera sido mucho más comprensible si se hubiera hablado del problema en busca de una solución y no como un acto delictivo que coarta la libertad del prójimo y que pone en peligro a todos los estudiantes. ¿Quién no se ha peleado con un compañero de instituto, ya sea con palabras o con algo más, alguna vez en su vida? Cuanta más mesura consigan concentrar las personas de nuestra sociedad mejor podrán pensar y actuar, y con esto, abrir las puertas a la cordura y a la medición, más o menos exacta, de la gravedad de los problemas. Por esto mismo considero que la importancia que se le da a sucesos meramente polémicos es excesiva y a su vez ridícula, no por el hecho de estar descontento con una situación o con un acontecimiento sino por llevar al extremo simplezas tan triviales que mueven a la risa. Y ya saben, lectores, que aunque no estoy en contra de que el hombre y la mujer colaboren asiduamente en y con la sociedad, sí que estoy en desacuerdo con las posteriores quejas cuando estos mismos ven que nuestros principios sociales están deteriorados por estar experimentando una rauda evolución cuyo desenlace únicamente nos lo comentará, si tiene ocasión, el tiempo.

8 comentarios a “Protestas y juventud, inocentes aliadas”

  1. María Dice:

    Una cosilla en El Faro ha salido otro final en el que decías que no sé de un curso de Español y aquí no sale nada de eso.

  2. Emilio Men. Dice:

    Eso mismo he dicho yo en la web de El Faro, que me parece un poco raro la doble publicación y que ambas tengan un final distinto. Yo me quedo con esta que es la que se ha publicado en el blog y es de primera mano. A saber qué han hecho los de El Faro esta vez.

    ¿Enésima vez que meten la pata con Hugo?

  3. Estoesloquehay Dice:

    Como dice mi nombre “Estoesloquehay”, y mas con precedentes tan claros como los que hemos tenido, como para pensar que ha sido “solo” una equivocacion más.

  4. Octavio Dice:

    Opino lo mismo que Estoesloquehay.

  5. E. T. Dice:

    En la version impresa del periodico sale este articulo tal cual, eh? Sin cambios ni nada tal y como sale aqui y no como sale en la web del faro.

  6. Octavio Dice:

    Tiene razón E. T., pero aún así no creo que haga mucha gracia que el lector del periódico impreso lea una cosa y el de la versión digital otra diferente. Es otra metedura de pata a la que ya estamos acostumbrados.

    Referente al tema a mí también me parece exagerado que por una pelea una madre pueda enviar una carta al director hablando poco menos que del apocalipsis. Es grave la situación hasta cierto punto, pero tampoco hay que sacar las cosas de quicio.

  7. María Dice:

    Lo de los chicos del instituto haciendo pellas para ir al MEC a poner una reclamación me suena más a querer dar un espectáculo y perder el tiempo que hacer otra cosa. No sé si con un leve empuje del profesorado o si lo han hecho para agradarles. De todas formas esto no se ve todo los días.

  8. E. T. Dice:

    Lo de los chicos del instituto haciendo pellas para ir al MEC a poner una reclamación me suena más a querer dar un espectáculo y perder el tiempo que hacer otra cosa. No sé si con un leve empuje del profesorado o si lo han hecho para agradarles. De todas formas esto no se ve todo los días.

    Efectismo puro y duro, querian repercursion la han tenido. Seguramente como medida de presion y no como una verdadera repercusion porque el problema de los guardias lo debe solucionar la directora como lo han hecho otros centros, pero como posiblemente no se le haya escuchado han tirado de efectismo juvenil. Si asi funciona, perfecto, todo sea por mejorar la seguridad de los chavales.

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