Las vergüenzas de España: otra más
Publicado por hugodelara on Abril 22, 2008
Artículo número 110; publicado en El Faro de Ceuta.
Las vergüenzas de España: otra más.
Hugo de Lara López.
Me avergüenzo de España cuando observo espectáculos tan bochornosos como los protagonizado, los últimos días, por un sector totalmente radical que en lugar de palabras escupe alaridos envilecidos hacia las mujeres y sus derechos.
Y digo bien, me avergüenzo, y mucho, porque no concibo que en este siglo que comenzamos aún se conserven una serie de prejuicios hacia la persona que va a ocupar un cargo de importancia por su sexo, discriminándola y atacando su integridad con continuados insultos personales muy lejos de las críticas acerca del buen o mal cumplimiento de su labor. Contemplando las aberraciones que se han cometido con las ministras de nuestro gobierno central, y que ha sido un ataque total a cualquier mujer española, empiezo a comprender que hay cosas que en España no van a cambiar, como por ejemplo lo es el machismo, uno de los tantos residuos que la derecha ultra-radical ha arrastrado, desgraciadamente, a nuestro tiempo. Esta añeja y horripilante España deshumanizada, que denigra y que comete abusos atroces sin pensar realmente lo que dice o escribe, simplemente haciendo alarde de su machismo al saberse impune ante cualquier tipo de sanción de una justicia que transcurre desafortunada con dificultad y confusión.
Sería sencillo seguir el juego a los maleducados, y en gran parte desagradecidos, que mancillan el honor de las mujeres e insultarlos igualmente, sin embargo, y aunque no sean de mi agrado los refranes, apoyo el célebre refrán que reza “en la mesa y en el juego se conoce al caballero”, y desde luego las pretensiones de deflagrar el panorama nacional para que brote la discordia en la propia sociedad partiendo de la polémica no va a contar, al menos, ni con mi ayuda ni con mi firma ni con mis malos modales.
Sin querer politizar la cuestión bien es cierto que estas críticas tan aceradas e infundadas por su escaso contenido en opinión meramente laboral proviene de un sector radical perteneciente a la derecha, y esto es algo difícilmente debatible, ni Cicerón podría aducir que no proceden de este grupo aquellas “personas” que atacan a uno de los más prístinos tesoros que posee, con total rotundidad, el mundo y, en especial, la humanidad. Es tal un ataque tan repugnante e inhumano que, posiblemente, ni siquiera los Neandertales trataran tan mal a sus mujeres como lo hacen los Sapiens ‘Non Sapiens’ del siglo XXI; es un ataque exacerbado, desmesurado y visceral, basado en la impotencia de aquellos que se creen superiores y que quieren imponerse a pesar de lo que diga, piense o desee la mayoría que, por fortuna, defiende la integridad de los derechos para todo ser humano del mundo, ya sean estos de Gainsville (Florida), de San Francisco (California), de Manchester (Ing.), de Novosibirsk (Rus.), del Tíbet o de cualquier lugar, por muy recóndito o por muy conocido que este sea.
La mujer ha tenido que recorrer un camino increíblemente arduo y escabroso, pues ha tenido que remontar el poder del hombre, que se ha creído amo único del mundo durante siglos, además, para recibir sus mismos honores y poder tener presencia en estos puestos dominados por ellos ha tenido que combatir el triple. No entiendo cómo se puede poner en duda a seres mucho más luchadores, en obvio sentido figurado, que los hombres, cuando sus puestos no son de sencillo acceso ni mucho menos regalados como a lo largo de la historia sí ha ocurrido con los hombres, no una ni dos ni tres sino millones de veces; ¿ahora vamos a quejarnos de que la mujer esté tomando la mayoría de los ministerios antes incluso de que comiencen a hacer su trabajo? ¿A qué estamos jugando? ¿A probar quién es capaz de hacer el mayor ridículo? ¿O quizá a intentar imponer “la casta” y a retomar la fuerza dictatorial y condenatoria hacia aquellas personas que son apartadas por un sector marginal y decrépito? Esto que está ocurriendo en España es esperpéntico pues es algo que debería pertenecer al pasado, a las oscuras costumbres de una sociedad pobre tanto en lo material como en lo mental, y es, asimismo, enormemente vergonzoso y deshonroso para nuestra imagen en el resto del mundo e incluso nociva para nosotros mismos ya que en la juventud puede suscitarse una idea equivocada de lo que realmente piensa y quiere España, dando pie a que este pensamiento desbordantemente bochornoso pueda tener continuidad en todos estos jóvenes que crecen en nuestro tiempo. Por ello mismo la mayoría de la sociedad española debe responder a esta asechanza, pero no con inquina ni con crispación sino con palabras justas, templadas y comedidas, que aparten a este sector pérfido trasnochado que por bien de la igualdad nunca tuvo que existir, y como desafortunadamente lo ha hecho, se debería recordar como un vetusto y triste sueño.

Abril 22, 2008 en 8:03 pm
Yo aún no me he recuperado del shock de pensar que en España todavía se den mentes tan retorcidas y asquerosas como estas…
Abril 23, 2008 en 3:40 pm
Es una vergüenza que en España en los tiempos que estamos continúen ocurriendo estas cosas.
Abril 25, 2008 en 6:11 pm
Inaudito que un país como España que va de liberal, de progre y de avanzado pueda llegar a pensar de esta manera. Pero como dicen, “dime de que presumes y te dire de que careces”.