La última disputa

Artículo número 108; publicado en El Faro de Ceuta.

La última disputa.


Hugo de Lara López.

- A Oriente. – ¿Qué diablos dices, Craso, acaso te has vuelto loco? ¿Vas a abandonar ahora Roma? ¿Precisamente ahora? – ¿Qué ocurre ahora para no poder irme a Oriente? – ¿Qué ocurre me dices? ¿Qué crees que ocurre? ¿Crees que voy a poder controlar Roma por mí mismo sabiendo que César está en las Galias logrando extraordinarios éxitos? ¿Cuánto piensas que va a tardar en volver a Roma y hacerse con el poder absoluto? Ahora, por insolencia, deseas partir de Roma y abandonarme aquí, junto a los équites. – (Craso, despreocupado, se apoya en una de las columnas del pórtico del edificio en el que se encuentran.) – Volveré, Pompeyo, sólo voy a ocuparme de los partos. – Definitivamente estás loco; ¿por qué has de ir hasta Oriente para hacer frente a los partos en este preciso momento? ¿No ves que nuestro poder en Roma peligra? – No tardaré demasiado, humillaré a los partos y volveré sin que apenas tengas que acusar mi ausencia, no porque no me necesites sino porque mi regreso será fugaz. – Todo esto me parece bien, mas, dime Marco, ¿qué ocurrirá con tu fortuna y tus bienes, que nos dan el soporte necesario para hacer lo que consideramos correcto, si caes en Oriente? – Ya veo, era eso lo que te preocupaba, ¿no, Pompeyo? – ¿A estas alturas te vas a ofender porque intente velar por el futuro de tu fortuna? ¿Acaso debería ofenderme yo también por serviros de estandarte militar?– No me ofendo, Pompeyo, bien sabes que no lo hago; si sólo querías tener un buen seguro de que mi fortuna será para ti si muero en Oriente sólo tenías que pedírmelo. – ¡Oh, Craso! Tus altísimas cualidades como cónsul me importan mucho más que un puñado de monedas, bien lo sabes. – (Craso, aún apoyado, esboza una pequeña sonrisa.) – Mas… aún así, mi fortuna será para el estado de Roma, no para ti. – (El rostro de Pompeyo cambia radicalmente al escuchar las palabras de Craso.) – ¿¡Qué dices ahora, Marco!? – Lo que escuchas. ¿Acaso no somos, oh Pompeyo, simples guías del pueblo romano? – Hoy, Marco, somos sus dioses, en nosotros reside su esperanza, su futuro; ¡si caes necesitaría el dinero para continuar la obra que iniciamos años atrás! – ¿Qué obra? – ¿No la recuerdas ya? – Recuerdo que César no está aquí y que me importa bien poco que esté o no esté en peligro tu control sobre Roma; has de entender, Pompeyo, que somos tres, tres somos los cónsules de Roma aunque Julio sea considerado un procónsul de otras provincias. No estaríamos ahora donde estamos, Cneo, si no fuera porque César nos dio el empuje que necesitábamos. – (Pompeyo enfurece.) – ¡Él no fue el único! ¡Nosotros hemos aportado fortuna, reputación y un enorme apoyo! – Cierto, ambos hemos interpuesto nuestras fortunas y nuestras reputaciones para controlar Roma, e incluso nuestro apoyo favorable a Julio fue importante para su ascenso. Mas, dime Cneo, ¿a dónde se va hoy en Roma sólo con eso? ¿Olvidas que sin César no hubiéramos tenido posibilidad alguna para optar al actual consulado de Roma? ¿No fue él el mismo que dio tierras a tus soldados y aceptó tu política en Oriente? ¿Qué tienes que reprochar a Julio? – (La furia de Pompeyo desaparece y su tez se relaja.) – Viejo amigo, querido Marco, temo que Roma esté en peligro. – ¿Y por qué temes eso? – Porque Julio está consiguiendo unos logros espectaculares y su poder crece imparable, ¿qué hará cuando termine en las Galias? Posiblemente vuelva a Roma y opte por matarnos y hacerse con el consulado para controlar todas las tierras de Roma; ¿qué harían entonces, bajo un régimen dictatorial, los pequeños campesinos que, para beber agua dulce, antes de nuestra llegada tenían que, al alba, machacar finas plantas para obtener su rocío? – Julio nunca abandonará al pueblo. Puede ser un hombre demagogo, frío y calculador para hallar el objetivo que se propone, mas no se excede de ello; aparte de esto, siento decirte, Pompeyo, que él tiene algo muy importante que a nosotros nos lo arrebató el tiempo. – (Tras unos segundos, extrañado, Pompeyo hace un gesto de incomprensión.) – Vitalidad, Pompeyo, y el inmenso amor a la patria que esta otorga. Nosotros somos viejos, nuestras vidas, decrépitas, no pueden ofrecer a Roma mucho más; Julio sí puede, su rostro no está desgastado, su mente es brillante y está en su punto más álgido, ¿cómo si no está pudiendo dominar a los bárbaros del oeste? Siento decírtelo, Pompeyo, mas creo que nuestro tiempo ya ha pasado, por eso, en parte, me marcho a Oriente. Quiero ayudarte a ti y ayudar a César ocupándome de los partos, quiero intentar colaborar en la lucha, como antaño, para que mi ciudad, Roma, y todos sus territorios puedan vivir en paz. – (Craso separa su cuerpo de la columna y sacude suavemente su túnica.) – Me marcho, Cneo. – (Pompeyo, excesivamente irritado, mira con odio y desprecio a Craso. Este se da media vuelta, abandona el pórtico y comienza a alejarse de aquel edificio.) – ¡Te auguro una muerte cruel, Marco! – (Craso detiene sus pasos, se vuelve lentamente y habla en voz baja.) – Yo también te la auguro a ti, viejo amigo, yo también. – (Dicho esto Craso se gira y, mientras Pompeyo lo mira con repulsa, retoma su camino y avanza hasta desaparecer en la lejanía.)

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16 comentarios Leave a comment.

  1. Ayer cuando lo pusiste en primicia lo lei, sabia que ibas a meterlo aqui antes de su publicacion. La verdad es que es bastante bueno, sobre todo la psicologia que haces de los personajes, tanto aqui como otros como la batalla de platea. Con lo dificil que es manejar a personajes historicos y tu lo haces de manera tan veraz que impacta. Solo te queda escribir la Guerra Civil, casi nada… :)

  2. ¡Ya entramos en Roma por lo que parece! La division del tandem Craso-Pompeyo y el comienzo de la Guerra Civil… ¡Fenomenal! Por cierto, muy aguda esta parte:

    ¡Te auguro una muerte cruel, Marco! – (Craso detiene sus pasos, se vuelve lentamente y habla en voz baja.) – Yo también te la auguro a ti, viejo amigo, yo también. – (Dicho esto Craso se gira y, mientras Pompeyo lo mira con repulsa, retoma su camino y avanza hasta desaparecer en la lejanía.)

    Sigue así.

  3. No ha salido hoy el artículo de Hugo en El Faro, por lo menos no en la web, qué raro… ¿Sabéis por qué ha podido ser?

  4. Con lo de la muerte de Emilio Cozar han puesto hoy columnas hablando de el, imagino que habran considerado que esto seria mejor que fuera el viernes o asi. (O eso creo… :O)

  5. Mañana comprare El Faro a ver… porque este me gustaria tenerlo.

  6. El articulo ha salido hoy, os lo digo yo que lo tengo ahora en mis manos.

  7. ¡JODER! (Con perdón) Es la segunda vez consecutiva que no se sube a la web el artículo de Hugo… esto es indignante, con lo bien que escribe y la poca coba que le dan. Pues bueno ellos sabrán lo que hacen, pero desde luego por este camino no creo que vaya a durar mucho más, pero bueno, es lo que hay, injusto pero es lo que hay al fin y al cabo. :@

  8. Qué fuerte me parece todo esto………………………….

  9. Suele pasar, cuando se muera ya sera el dios de el faro y le diran tonterias como “era el mejor” “era tal” “era cual” “era pascual” como han hecho como Cozar claramente. El Faro deberia cuidar mas a sus articulistas porque si no este acabara yendose (con toda la razon) el trato que se le da es algo “raro” teniendo en cuenta que aporta mas que otros como el capitan arostegui, las tonterias de oscar g., y otros articulistas de relleno. Aunque a mi tambien me gusta una muchacha Rocio creo que se llama, que tambien vale, aunque algunas veces redunde en sus articulos y no llegue a nada. Hay otro chaval algo de “ordaez corner” que tampoco aporta demasiado, creo que habia que hacer una criba mas que nada porque si no El Faro va a parecer una feria, un circo de articulistas redundadores y eso no es buena. ¡Se me olvidaba! De la Hera no es malo, incluso podria decir que aceptable, no me desagrada. El tandem De la Hera – Hugo es mejor que cualquiera de los que escribe, sin incluir entre los columnistas / articulistas a Echarri, que es MUY MUY buena.

    Yo apuesto que Hugo no durará mucho más, en cuanto tenga oportunidad volará (y con razón).

  10. La verdad es que un poco indignante si que es, no se como pueden tratar asi a alguien que les esta regalando trabajo y del bueno. Es lo que decis, cuando se vaya ya se daran cuenta de lo que han perdido, hasta entonces a seguir pasando de el, como se suele hacer en España.

  11. Hugo podia poner datos sobre si mismo no? Personalmente yo le conozco solo de leerle y la verdad es que es algo “raro” leer a alguien y no saber nada apenas sobre el. ¿Por que no hacemos una lista de preguntas por aqui y que el haga una especie de ficha personal en este blog donde podamos consultar las respuestas y en definitiva algo mas sobre si mismo? Si la propuesta prospera ya hacemos unas cuantas preguntas cada uno

  12. “En la mesa y en el juego se ve al verdadero caballero”, asi que me parece bien.

    · Nombre. · Fecha de nacimiento. · Lugar de nacimiento. · Estudios que está cursando.

    Esto propongo de momento.

  13. Bien, así me gusta, ya solo falta que alguien le pregunta por su estado civil……. (es broma jaja) :P

  14. Interesante blog, lo he encontrado por internet y la es verdad es que me gusta, hay mucho movimiento y los artículos son interesantes.

  15. Hola a todos! Al igual que Poetry he encontrado este blog buscando información sobre Roma y me he encontrado esto, una buena busqueda y un mejor hallazgo.

    Saludines

  16. Saludos a todos!!!!! Como estudiante de filología clásica ya me estaba empezando a aburrir de que todos los artículos de la prensa (el 99.9%) del país fueran de política. Por fin hay una “opción” para toda la caterva de insultos, calumnias, falsos dimes y diretes… Ojalá hubiera conocido antes los artículos de este muchacho.

    En cuanto a este he de decir que es espléndido, se resume en pocas líneas un adiós bastante conflictivo y la doble moral de Pompeyo, del que quizá se haya dado una visión histórica demasiado buena. El final es genial, con una gran dosis premonitoria que cierra la última disputa como no podía ser mejor.

    Estoy leyendo que algunos de vosotros pide que escriba la Guerra Civil, lo cual no es sencillo, pero yo también me uno a esa petición. Tras leer su Platea se nota que sabe cómo gestionar los sucesos, las batallas y la personalidad y psicología de los personajes (que nunca es fácil reflejar). Además, con esta última disputa nos deja claro que en cuanto a intrahistorias también se mueve bastante. Así que… a continuar escribiendo, aunque yo no dejaría pasar las guerras púnicas. Pero bueno, poco a poco.


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